24 ago. 2007

Brotaba pintura

Brotaba pintura de entre sus dedos, los movía cual pinceles sobre el adobe de su habitación, de su casa sería mejor decir ya que no existían mas paredes que las cuatro que la separaban del desierto exterior. Soñaba con llegar un día a ser un pintor, y estaba convencido de que podría conseguirlo.
No podía decírselo a sus padres, bastante problemas tenían ya con la sequía existente, el ganado expiraba y la cosecha… no hubo cosecha que recolectar. Sabía que pronto le dirían que había que buscar otro lugar para vivir. Pero él pintaría cuadros maravillosos, y los vendería a buen precio y podría comprarles una casa blanca con una puerta y luz para la noche, y llevaría a su hermano a ver un partido de fútbol de verdad y la pequeña Aixa muchas canciones que las pudiera oír todas!
Sí, eso haría, yo le escuchaba con atención, veía el brillo de la ilusión en sus ojos, unas enormes ganas de vivir y desear que amanezca para empezar a hacer realidad un sueño.
La delegada que los dias que la guerra lo permitía se acercaba hasta allí junto con los cascos azules, se lo había dicho al ver lo que había dibujado con el ocre sobre la libreta que repartió entre él y sus hermanos; aún recuerda bien sus palabras “ serás un gran pintor “
Incluso le prometió que en la próxima visita le traería lápices de colores!! Llegó a tener algo parecido, lo encontró al paso de un rally que atravesaba el desierto con vehículos llenos de letras, pero la tinta que tenía en su interior se había terminado.
Marché al campamento, anochecía y recomendaban recogerse pronto dado el estado de pillaje y guerra existente, ojalá pudiese llevarlos conmigo, pero para qué ? Allí estaban peor en tiendas de campaña, en fin.. me despedí de ellos hasta…
La despedida fue bruscamente cortada por una explosión que le hizo a él junto a su familia salir al exterior, la casa enfrente suya junto contigua al puesto de socorro estaban derruidas, gente corría sin rumbo fijo gritando consignas contra un líder y a favor de otro. Les llamé, en ese instante y sin tiempo a saber por qué una ráfaga segó para siempre su vida viendo al caer como también caían sus padres, su hermano y la pequeña. Al acercarme vi como entre sus dedos brotaba la vida, y en ese instante la foto que horas antes les había hecho perdió su color.

1 comentario:

David C. dijo...

que tal final (no me lo imaginaba).