16 ago. 2007

A las ocho menos cinco

A las ocho menos cinco se apagaron las luces. Como cada jornada cinco minutos antes de la hora de salida dejaba a oscuras el pequeño comercio que regentaba. Pero en esta ocasión sería la última vez que apagaría las luces a las ocho menos cinco, ya que una cobarde bala disparada por la espalda acabaría con su vida.
Aquella era la victima número… ya había perdido la cuenta. El caso es que el número era lo de menos para él, lo importante era matar por la causa.
No entiendo muy bien las causas que llevan a asesinar. No ya Husseines, ni Bushes, ni Hitlers ni Stalines, sino a electricistas, médicos, emigrantes, etc. Entiendo a aquellos que se echaban al monte para combatir la dictadura, entiendo que el hijo de un falangista termine siendo etarra, incluso puedo comprender que la mujer de un asesinado por la banda cuide hasta su muerte de la madre del asesino. Pero que éste se jacte de los asesinatos llevados a cabo, que de los cerca de 90 años de condena, consiga mediante una huelga de hambre, que se queden en apenas unos meses de cárcel, eso me cuesta entenderlo.
Claro, luego si entiendo que el tío Bernardo se queje de que por robar con la recortada en aquella gasolinera tenga que cumplir íntegra la condena de 2 años de cárcel. No, seguro que no es porque sea gitano, tal vez porque sea más feo ?
Al final creo que debería hacer una huelga de hambre, aunque corre el riesgo de… morirse de hambre. Porque su historial no interesa a la prensa. Todavía si robara para alimentar a su familia en un gesto desesperado… Pero no, el tío Bernardo robó porque tenía una deuda que saldar con la mafia y esa era una desesperación que no vendía mucho.
Me temo que nada le libraría de cumplir los dos años, y eso que no mató a nadie! Que entonces… a Guantánamo por moreno y chiíta por mas que se declare de Camarón.
Estoy convencido que será la misma justicia que hará frente a la de los tribunales USA para que liberen a la madre española que mantienen encarcelada, con grilletes, hasta que no revele el paradero de su hijo que el cowboy de turno reclama. Sobre todo si un juzgado español ya emitió una sentencia firme según la cual daban la custodia a la madre.
Pero claro, una cosa es enfrentarse al tío Bernardo y otra al tío Sam.
El mismo tío Sam que se niega a colaborar en la lucha contra la contaminación del medio ambiente.
Ahh es verdad! Que apagaron la estatua de la libertad.

Eso de estado de derecho no tendrá que ver con la torre de Pisa no?

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